Querido Fernando:

Te mando un poco de magia.

Echo de menos que las noches sean el mejor momento del día,
Despertar por las mañanas con tus besos,
El sabor mezclado del café con la ternura.

Echo de menos los paseos por la playa, por el volcán, por la isla…
El poder conducir dando la mano a alguien.
Una simple charla.

Echo de menos tus besos en mi cuello y mi piel erizada,
Tus abrazos rompepechos
Y mis masajes capilares

Echo de menos el poder de tus caricias.
Tus manos en mi espalda o en mis pechos.
El calor de tu aliento y el sabor de tus lágrimas.

Echo de menos el color de tus ojos
Y tu manera de mirarme o más bien de sonrojarme.

Echo de menos…
…Te echo de menos a ti.

F.A. la que nunca dice nada.

¿Quién dijo que la magia no eran las palabras?