Hace mucho tiempo que no escribo. Me he tenido un poco abandonada debido al trabajo. A penas si tuve tiempo para respirar, aunque de vez en cuando me acordaba y tomaba muchas inspiraciones seguidas para que el aire me durara largo tiempo.
Bien esa fase de estres acabó. Ahora estoy de vacaciones y me he ido muy lejos de mi tierra. Lejos de veras, poco me ata a mi lugar mas que la familia que no en mucho tiempo los volveré a ver.
Me fui lejos para recomponer mi alma y mi espirítu.
Para pegar los pedacitos de mi corazón sin que se notara la marca por donde se rompió.
Para comprobar que todo en la vida es posible si no te flaquean las fuerzas en el momento de persegurilo.
Para ver la capacidad de sortear obstaculos y barreras que se presentan en el camino.
Para soñar que un mundo mejor es posible si los que lo habitamos así nos lo proponemos.
Me fui lejos para cargar las pilas, para que mis fuerzas no me flaqueen, para seguir dandome palmaditas en la espalda cada noche, para recuperar la ilusión y la esperanza. Para comenzar, ahora sí una nueva vida.
Me fui lejos pero me siento cerca, tal vez más que nunca. Pienso que si alzo la mano así, bien estiradita, los puedo tocar aunque la vista no me alcance.
Me fui lejos para poder otear mi vida desde otro lugar y así poder aprender y saber que todo va a mejorar.
Me fui lejos, pero ahora tengo siento que tengo ganas y fuerzas de volver.