Ayer, hoy, mañana...
Me siento bien, y quiero decirlo.
Me siento fuerte con ganas de aclamarlo.
Siento que los días han ido pasando y con ellos he podido ir creciendo.
Cuando todo comenzó ( o acabó) pensaba sinceramente que no iba a poder hacer una vida normal, QUe no sería capaz de hacer nada, porque yo era lo que era él. Lloraba pensando ¿qué será de mí ahora? y no hallaba respuesta.
Comencé entonces a nadar y el oxígeno me devolvió la calma y poco a poco la serenidad para pensar friamente. MI familia, amigos/as, compañeros del trabajo etc, todo el mundo se volcó conmigo. algunos me estrecharon muy fuerte la mano, otros me abrazaron, otros andaban conmigo el camino, tal vez para que no me perdiese, otros sin emabrgo solo me miraban y me demostraban las mil y una razones que hay para reir en el mundo.
El resto fue mi trabajo, mi decubrimiento de mí misma ya que mucho de lo que yo creía deberle a él era mi obra, siempre estuve, aunque no me viera...
Hoy me veo y me ven, hoy me siento con mucho poder porque creo que todos los días tienen algo lindo para disfrutar.
Quien me hubiera dicho ayer lo que iba a disfrutar del hoy...
Lo cierto es que a veces me pregunto por el mañana...
Caminante no hay camino,
se hace camino al andar.