En estos últimos meses me ha venido un recuerdo, mi madre sacudiendo la alfombra grande del salón. La colgaba en el balcón y luego la iba sacudiendo por partes, moviéndola de arriba a abajo, con tanta fuerza que yo creía quie algún día la terminaría por romper.

En estos meses me he sentido un poco alfombra, pues algo en mi interior comenzó a sacudirse con la misma fuerza que aquella vieja alfombra.
La vida es rara con sus vueltas y tumbos y muchos fracasos suelen acotencer. Es entonces cuando una se para, con la mirada al frente, y entre sacudida y sacudida, sigue anvanzando por el camino, por que el camino no se detiene nunca.

Cuandom te toca cambiar de vida y dejar de perseguir algunos de los sueños e ilusiones que tenías, tu vida se desmorona y sientes tal vacío que cuesta volver a llenarlo.

Cuando amas a alguien con toda la inocencia, deseo y amor y pones todo en eso, cuando se acaba, con engaños, el golpe es fuerte. Aunque las heridas son en realidad un solo rasguño, cuesta cambiar todo lo que un dia dijiste, lo quiero, y quiero que sea así.

La costumbre es lo que nos provoca que deshacernos de ese mal de amores nos cueste tanto,sin embargo, lo mismo que se siente pena, se siente libertad. Se aprenden cosas nuevsa y a lo que nunca te habías enfrentado hou lo haces, y sales victoriosa.

La vida es bella, el amor tambien, te hece subir a la montaña más alta, aunque luego te tire en picado. Merece la pena la caída, si la subida fue estupenda.

Hoy puedo decir que mi alfombra está limpia, me queda descolgarla del balcón para ponerla otra vez en su sitio, sé que lo haré de otra forma, porque como estaba, hoy no me gusta.